
Atención:
Los servicios de doula, acompañamiento postparto y lactancia se brindan como apoyo emocional, educativo y físico. No constituyen diagnóstico médico ni tratamiento clínico. Se recomienda siempre consultar con profesionales de salud para tomar decisiones médicas.


HOLA!
Mi nombre es Natalia Contreras, tengo 25 años, y quiero compartir una de las experiencias más importantes de mi vida: el nacimiento de mi primer bebé.
Recuerdo que en ese momento me encontraba sola en la ciudad de New York, lejos de mi familia y de todo lo que conocía. Tenía muchos miedos, dudas y una mezcla de emociones que a veces me sobrepasaban. Fue entonces cuando apareció Rosa, mi doula, y puedo decir con el corazón que gracias a ella mi experiencia fue completamente diferente.
Desde el principio sentí en ella una compañía real, alguien que me entendía y que estaba dispuesta a acompañarme en todo momento. Siempre estuvo atenta, resolviendo mis dudas, dándome confianza y enseñándome cosas que no sabía, porque al ser mi primer bebé había mucho que aprender.
Quería que mi parto fuera lo más natural posible, sin epidural, y hubo instantes en los que pensé que no iba a poder. El dolor era intenso, pero Rosa siempre estuvo ahí, hablándome con calma, animándome y recordándome que cada contracción me acercaba más a conocer a mi hijo. Su presencia me dio fuerza cuando más lo necesitaba.
Ese apoyo, su serenidad y sus palabras me ayudaron a vivir mi parto con una conexión muy profunda, no solo con mi bebé, sino también conmigo misma. Cuando finalmente lo tuve en mis brazos, sentí una felicidad inmensa y una gratitud que no puedo describir con palabras.
Mi familia, aunque lejos, también tiene un recuerdo bonito de Rosa por todo lo que les conté. Me siento muy agradecida y feliz de haberla tenido en ese momento tan importante. Su acompañamiento hizo que mi parto fuera una experiencia maravillosa, llena de amor, fortaleza y mucha paz.
Crea tu propia página web con Webador